La Promesa de la Justificación No Es Para Gente Buena

Tema:
Categoría: Corte de Sermon

Hay una manera de estar bien con Dios por fe en Jesucristo. Esto se llama la justificación; la promesa más gloriosa que se puede imaginar. Pero esto son buenas noticias sólo para aquellos que reconocen su necesidad total para esta bendición. ¿Eres una persona bastante buena? O la ley de Dios te declara maldito bajo Su ira, encontrándote desnudo y con la necesidad de que Alguien más te justifique?

Transcripción

Y la promesa es esta: Si nos aferramos a Cristo en fe, seremos justificados. Ahí está la promesa. Ya ves, la promesa es la bendición de todas las naciones. La promesa es esta: Que hay un camino al cielo. Hay una manera de ser justificado por fe en Cristo Jesús. Esa es la bendición. Justificación por fe es la promesa más gloriosa que se puede imaginar. Quiero decir, eso es todo. Eso es todo. ¿Por qué? Porque lo que Dios ha hecho es que Él ha encontrado una manera para que nosotros seamos justos sin guardar la ley. ¡Y esto es muy grande! Porque mira, si tú guardas la ley, si la has guardado, eres justo. No necesitas ninguna forma de ser justificado. Eres justo. Pero si una sola vez has quebrantado Su ley - ya ves que lo que Dios ha hecho es que Él ha dado una promesa para aquellos que precisan de otra manera. Si estás entre ese número... Mira, el problema es, una vez que la has roto, no puedes sanar esa brecha. No hay nada que puedas hacer una vez que seas un infractor de la ley para cambiar esa realidad, excepto por la promesa. Eso es todo. Ya ves, no existe otra manera. La gente que dice, bueno, soy una persona bastante buena. No, no, no. Puedes quitarle eso de “bastante buena”. Porque si por “bastante buena”, quieres decir que pecas algunas veces, eres un infractor de la ley. Y como un infractor de la ley, estás bajo una maldición, y esa maldición dice que tienes que guardar todo lo que está escrito en el Libro de la Ley o vas a ir al infierno. Estás maldito. Estás bajo la ira de Dios. No hay esperanza. Tienes que guardarla toda. Toda. Cada jota. Cada tilde. No puedes variar. No puedes estar en desacuerdo con la ley de Dios en lo más mínimo. ¿Por qué? Porque pecar es quedarse corto de la gloria de Dios. Es un reproche. Es un ataque a Su gloria. Y lo que Dios ha dicho: “Doy una promesa, Abraham, que una bendición va a venir". Oh, si Abraham hubiera podido poner sus dientes en esa plenitud. No fue totalmente revelado. Estaba oscuro en ese tiempo. No fue revelado en otras generaciones como es revelado ahora. ¿Lo cual es qué? Nosotros los gentiles - hay un camino al cielo. Hay una manera para que nuestros pecados sean quitados que no me requiere que guarde la ley de Dios. Y esa es la promesa. La justificación. ¿Qué es eso? La justificación es un acto - un acto de gracia de parte de Dios, donde Él te declara justo. No porque tú seas justo. No porque hayas hecho algún bien. No porque hayas guardado la ley. Pero te cuenta como tal basado en los méritos de Cristo Jesús. Por Su obediencia, por Sus perfecciones, por Su obediencia hasta la cruz, por Su muerte, por Su justicia. Él cumplió toda justicia. Y es por esto, oh, ¿escuchas esas palabras? David las habló y Pablo las repitió en el cuarto capítulo de Romanos. Bienaventurado. Bienaventurado es el hombre cuyo pecado Dios no tomará en cuenta. Si tú eres bueno, no tienes necesidad de esto. Mira, si tú viniste hoy aquí y aparte de todo esto, puedes decir: “Soy una persona bastante buena”. Entonces, tú no necesitas esto. Mira, Jesús dijo: los que están sanos no tienen necesidad de médico. Esto no es para ti. Dios no ha diseñado una manera de justificar a personas que han guardado la ley; que son buenas personas. No es para eso. Esto es para personas que necesitan otro camino. Esto es para personas que, ¿sabes qué? En los ojos de buenas personas; en los ojos de personas religiosas, ellos no tienen esperanza. No hay manera. Mira, esto es para personas como el ladrón en la cruz quienes no han hecho nada más que vivir una vida de miseria y libertinaje y pecado y robo, y no tienen nada. Y no tienen más tiempo para siquiera tratar de reparar su expediente malo. Que es básicamente lo que la mayoría de las religiones falsas enseñan: haz suficientes cosas buenas y puedes deshacer las malas. Pero ya ves, no importa cuánto bien hagas, después de que hayas violado la ley, eres injusto. La justificación es Dios, por Su gracia, ideando una manera para que gente mala sea declarada justa. Esa es la realidad. Esa es la promesa. ¿De qué mayor promesa podrías ser un participante? Eso es todo.