Mas el justo por la fe vivirá, no por los sentimientos

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Categoría: Corte de Sermon, Video

Al caminar con el Señor y al haber sido llamado por el Señor, Él comienza a envolverte más y más de sí mismo. Y cada grado de revelación que Él te da acerca de sí mismo te emociona, te bendice, te humilla y te entusiasma, te abre a las grandes maravillas del universo, las grandes interrogantes de ¿Por qué estoy aquí? ¿A dónde voy? ¿Qué propósito tiene mi vida? Empezamos a encontrar respuestas y un fuerte sentido a todas las preguntas maravillosas como éstas, y si eso no enciende una pasión en tu alma, si no hace que estés entusiasmado acerca de esto… ¿Acerca de qué otra cosa podríamos emocionarnos? Es increíble, en tiempos pasados​​ yo solía sentirme emocionado con el béisbol, chicas o muchas otras cosas, y me ponía muy emocionado con eso. Puedo decir como la canción: ¡Ahora lo único que satisface mi alma es Jesús!

Y sosteniendo esto, sosteniendo tu pasión; creo que todos nosotros pasamos por períodos difíciles, todos nosotros tenemos pruebas y tentaciones, y de hecho, esto es necesario para nosotros. Esto es necesario–de hecho, mientras más crezcas en el Señor, el Señor permitirá temporadas específicas en donde Él retira su presencia sensible; quizá no te sientas muy salvo, o no sientas que estás lleno del Espíritu Santo. Quieres ser así. Quizá no te sientas muy cerca del Señor, de hecho, quizá estés luchando duramente y te sientas agobiado por muchos pensamientos oscuros y sentimientos de desánimo en tu alma y no te sientes muy bien ni muy emocionado. E incluso te preguntas si vas a salir adelante. Pero incluso en esto, el Señor, si Él comenzó una buena obra en ti, está trabajando, aún en esto. Para entrenarte, y enseñarte y hacerte entender que esta vida no es principalmente una vida de sentimientos, no es principalmente una vida de pasión; es una vida de fe.

Debemos creer, debemos confiar. Y algunas veces, tenemos que tomar esa Escritura que dice que Cristo habite en nuestros corazones por la fe. Algunas veces tenemos que creer por fe que Cristo está en nuestros corazones. Algunas veces no sentimos que Cristo está en nuestros corazones, pero tenemos que creerlo por fe porque la Escritura lo dice y sabemos en qué hemos creído. Y que tomemos la Palabra de Dios como verdad.

Otra vez, no estamos sujetos a los sentimientos, nuestro sentir varía, nuestros sentimientos están sujetos a muchas influencias. A veces, nuestro tracto gastrointestinal va a impactar nuestros sentimientos; el diablo mismo impactará nuestros sentimientos; las personas muy emocionales que nos rodean van a impactar nuestros sentimientos. Y los sentimientos a veces pueden ser lo menos fiable de las experiencias. Pero debemos confiar en la Palabra de Dios. Y Su Palabra es siempre firme, verdadera y fiel. Y a pesar de cómo nos sentimos, si tenemos fe en lo que Dios dice y confiamos en eso, no vamos a caer, no vamos a fallar. ¡El justo por la fe vivirá! no por los sentimientos.