Orando Por la Salvación de Seres Queridos Perdidos

Tema:
Categoría: Corte de Sermon

Por lo mucho que queremos que nuestros seres queridos perdidos sean salvos, no olvidemos que Dios no les debe la salvación, ni nos debe a nosotros salvar a ellos. Pero mientras que nos acerquemos a Él tomando en cuenta esto, podemos tener mucho ánimo de que Dios se complazca en contestar esa oración.

Transcripción

¿Recuerdan en Ezequiel, Dios dice: “Todas las almas son mías”? El alma del padre, el alma del hijo. Recuerdo de una ocasión hace muchos años, Estaba orando por un ser querido perdido y en cierta medida estaba tratando de torcerle el brazo a Dios para que me contestara y Él me hizo recordar de este versículo. Esa persona, ya sea tu madre o tu hijo o quien sea - ellos no pertenecen a ti. No son tuyos. Pertenencen a Dios. Él dice: “Todas las almas son mías”. “Yo decidiré al respecto”. “Es en Mi poder”. Ahora, Él ha dado promesas maravillosas, pero tenemos que acudir a Dios y orar por nuestros seres queridos basado en que sabemos que Él no nos debe nada. No merecemos nada. Esas almas pertenecen a Él. Toda alma es suya. Recuerdo que Don Johnson habló respecto a haber orado por su hijo James. Dijo: “Mae, voy a salir y orar por James otra vez”. Y salió y lo primero que dijo: “Señor, él merece ir al infierno. podrías mandarlo al infierno y tendrías razón”. ¿Qué es eso? Es reconocer: Señor, sé que él pertenece a Ti. Su alma no es mía sino tuya. Pero si pudieras tener misericordia de él... Ya ves, esa es la actitud con la que nos acercamos. Y he aquí, Dios lo hizo. Lo salvó. Prácticamente estamos diciendo: Padre, sé que el alma de esa persona está en Tus manos para hacer con ella lo que te parezca mejor, pero si te pareciera mejor dárselo a Tu Hijo como un regalo, te agradecería muchísimo. ¿No es de asombrar eso? Eso es lo que estamos pidiendo. Este extracto es del sermón completo: “Todos y Ninguno”. Para buscar más estímulo en cuanto a orar por tus seres queridos perdidos, busca “Nunca Dejes de Orar Por la Salvación de Tu Ser Querido,” por Don Johnson.