Niños: ¿Conocen El Evangelio?

Tema:
Categoría: Corte de Sermon

Niños: Me pregunto si ustedes conocen qué es el Evangelio. Espero que una cosa con la que podamos dejarlos sea eso, cuando hablamos sobre el Evangelio, no estamos hablando sobre venir a la iglesia. Incluso no estamos hablando sobre leer nuestras Biblias o hacer las cosas bien; lo cual espero que hagas. Sin embargo, el Evangelio es mucho más grande que eso. El Evangelio no se trata sobre ti, no se trata sobre mí, es sobre la persona llamada Jesucristo.

Transcripción

Cristo es el centro de toda redención. El Evangelio no se centra en ti, No se centra en mí y definitivamente no se centra en esta iglesia. El Evangelio se centra en una Persona. Se trata de una Persona. Niños, jóvenes, Me pregunto si ustedes conocen qué es el Evangelio. El Evangelio. Como dije, Espero que una cosa con la que podamos dejarlos sea eso cuando hablamos sobre “buenas nuevas” (el Evangelio) No estamos hablando de venir a la iglesia, incluso no estamos hablando de leer nuestras Biblias, o hacer bien las cosas. Todas son cosas que espero que hagan. El Evangelio es mucho más grande qué eso. ¡El Evangelio son buenas nuevas! Eso es lo que significa, literalmente, son buenas nuevas. Y tiene que ver con esto, que todos nosotros nacemos en pecado. ¿Sabes eso? ¿Sabes qué Romanos capítulo 3 dice que “todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”? Entonces cuando estoy aquí predicando, y estamos leyendo la Biblia, o cuando tus padres estan leyendo la Biblia o incluso cuando tú estás leyendo la Biblia, necesitas darte cuenta de esto: que estos versículos no son solo para adultos, estos versículos son para ti. Porque no dice: “todos los adultos pecaron”. Solo dice “todos pecaron y estan destituidos de la gloria de Dios.” Este predicador ha pecado, y ha sido destituido de la gloria de Dios, y tú has pecado y estás destituido de la gloria de Dios. Y necesitas darte cuenta de lo que eso significa. Lo que eso significa es esto: No solo significa que tú has hecho algunas cosas malas. Tú has hecho cosas malas. Pero es más grande que eso, significa que eres pecador. Déjame ver si puedo ilustrarlo para ti de esta manera. No sé si alguna vez has intentado limpiar algo realmente sucio. Cuando vivía en Alabama, yo podía manejar mucho sobre el lodo porque eso es lo que hacíamos en el sur, y no quería decepcionar a las personas cuando hablaran de nosotros. Nosotros manejábamos mucho bajo el lodo, y entonces como sabrás, el carro terminaba horriblemente sucio. Entonces eso hace que necesites lavar tu carro. Tienes un trapo y un jabón, y empiezas a lavar tu carro. Bueno, no sé si ustedes han limpiando algo realmente muy sucio antes, pero lo que eventualmente pasa es que ese trapo termina tan sucio que cuando tú tratas de limpiar el carro, en realidad estás ensuciándolo más. Porque hay demasiado lodo. Ahora el lodo está en el trapo, está en el agua. El lodo está por todas partes. Así que ahora tienes este trapo sucio y estás tratando de lavar algo y limpiarlo, pero todo lo que hace es embarrar más con lodo sobre todo el lugar. No sé si alguna vez has visto algo como eso. Pero cuando un trapo está realmente sucio, no puede limpiar nada. La Biblia dice que así somos nosotros. La Biblia dice que somos ese trapo sucio. En Isaías 64:6 dice esto: Dice: “Todas nuestras justicias son como trapos de inmundicia.” Todos nuestros actos de justicia. Entonces el evangelio no puede centrarse en mí y no puede centrarse en ti, porque la única cosa que nosotros podemos traer hacia Dios es nuestro pecado. Todo lo que hacemos, en un sentido de la palabra, es pecado. Somos como un trapo que ha sido envuelto en pecado, por causa de Adán y lo que pasó ahí al principio del tiempo. Cuando él cayó en pecado, todos nosotros caímos en pecado. Y cuando tratamos de hacer actos de justicia, no podemos nunca ganar el cielo por esos actos, porque somo como un trapo lleno de inmundicia. Cuando tratamos de hacer cosas buenas, todo lo que hace es embarrar más pecado sobre el lugar. Entonces necesitamos darnos cuenta de esto. Así como espero que leas tu Biblia y vengas a la iglesia, y hagas lo correcto, esas cosas no pueden salvarte. ¿Están escuchando, niños? No pueden ser salvados por sus propios esfuerzos porque somos pecadores. Y la mala noticia es esta: Somos pecadores y Dios es santo. Dios es santo, y Dios debe castigar el pecado. Imagina esto. Imagina, que después del tiempo aquí, finalmente termino de hablar y te vas a jugar. empiezas a colorear un dibujo y realmente pones tu corazón y alma en colorear este dibujo y finalmente lo tienes casi perfecto. Lo tienes justo como lo querías, y otro niño viene a él y rompe tu dibujo, lo tira al suelo y se va. Espero que vengas a tus padres o a mí o a alguien más. Pero imagina esto: Un niño viene y rompe tu dibujo. Algo que tú hiciste de todo corazón, y vienes ante mí, y estás llorando y señalas al niño y dices: “El rasgó mi dibujo hasta romperlo.” ¿Y qué si yo digo esto? Solo encojo los hombros y digo: “Bueno, eso en realidad no importa”. Y me voy. ¿Cómo eso te haría sentir? Eso es exactamente así. Él dijo: “peor que cuando el niño rompió tu dibujo”. ¿Sabes por qué? Porque tú sabes que un error debe ser corregido. Sabemos eso. Sabemos que cuando algo injusto pasa, debe ser corregido. Y es de la misma manera con tu pecado. Hay mal que tiene que ser corregido. Dios es santo, y dice esto en Habacuc capítulo 1. Habacuc dice sobre Dios, él dice: “Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio”. ¡Dios tiene que castigar el pecado! ¡El tiene que corregir lo malo en tu vida! Eso significa que tú mereces el Infierno. Eso es lo que quiere decir. Que Dios es justo y tú mereces el Infierno. El Evangelio no puede centrarse en ti, y sobre lo que haces, porque la única cosa que tú puedes traer a Dios es tu pecado. Y la única cosa que Dios puede hacer con tu pecado es castigarlo. Pero aquí está el Evangelio. Eso no era el Evangelio. Este es el Evangelio porque el Evangelio son buenas noticias. Escuchen al Evangelio. “Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito ...” Lo puedes ver, ¡Es una Persona! El dio a Su único Hijo que “Para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” El Evangelio no es sobre nosotros o lo que hacemos, porque traemos pecado, y Dios castiga el pecado. El Evangelio es que Dios mandó a Su Hijo, ¡Jesucristo, quien vivió una vida perfecta, y Jesucristo quien murió en la cruz bajo la ira de Dios! Cuando el pecado sucedió, así como romper un pedazo de papel, y una persona viene a alguien más y dice: “¡Haz algo!” Cuando eso pasó, Dios hizo algo. Pero no fue a Su pueblo. ¡Lo hizo a Su Hijo! Él castigó a Su Hijo, Jesucristo, bajo Su propia ira de modo que si tú crees en Él, no irás al Infierno. Y no solo no irás al Infierno, sino Él te hará Su hijo o hija, y tú puedes ser un cristiano también. El Evangelio no es solo para adultos, el Evangelio es para niños y jóvenes. ¡Ese es el Evangelio! Nacimos pecadores, Dios castiga el pecado. Aquí está el Evangelio: ¡Dios mandó a Su Hijo a morir en lugar tuyo! Ese es el Evangelio. El Evangelio es sobre una Persona.