Jesucristo ¿Gran Maestro o Dios Encarnado?

Jesucristo dijo que Él era el Mesías esperado por los Judios por más de 700 años.
Juan 4:25-26 La mujer le dijo: Sé que el Mesías viene.” Jesús le dijo: “Yo soy, el que habla ontigo”. (Ver también Mateo 16:15-17)

Él dijo que Él había existido por toda la eternidad.
Juan 17:5 Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera. Juan 8:58, Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, YO SOY. Entonces tomaron piedras para tirárselas.

Él dijo que Él había venido del cielo.
Juan 6:38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

Él enseñó que Él era la única persona en el mundo con un verdadero conocimiento de Dios.
Lucas 10:22 Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Él enseñó que Él tenía el poder de dar vida eterna a los hombres.
Juan 10:27-28 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen; y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano. Lucas 23:43 Entonces El le dijo: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.(Ver también Juan 4:13-14; 17:2)

Él dirigió a los hombres a Sí mismo como la respuesta a todas las necesidades del alma del hombre.
Juan 6:35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed. Juan 8:12 “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 11:25: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá. (Ver también Mateo 11:28)

Él demandó devoción absoluta a Sí mismo.
Mateo 10:37 El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí. (Ver también Lucas 14: 26)

Él enseñó que Él es el único camino a Dios.
Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sinó por mí.

Él enseñó que Él tenía el poder de perdonar pecados.
Lucas 5:20-21 Viendo Jesús la fe de ellos, dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados. Entonces los escribas y fariseos comenzaron a discurrir, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?

Pero Él también enseñó que Él era sin pecado y absolutamente perfecto.
Juan 8:29 Y El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que le agrada. Juan 14:9 El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.

Él dijo que era Dios.
Juan 10:33 Los judíos le contestaron: No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios. Juan 5:18 Entonces, por esta causa, los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

Él aceptó la adoración de los hombres.
Mateo 14:33 Entonces los que estaban en la barca le adoraron, diciendo: En verdad eres Hijo de Dios. Juan 20:28 Respondió Tomás y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!

Él enseñó que algún dia Él levantará a todos los muertos del mundo de sus tumbas, ¡con una sola palabra!
Juan 5:28-29 No os admiréis de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz, y saldrán: los que hicieron lo bueno, a resurrección de vida, y los que practicaron lo malo, a resurrección de juicio.

Él dijo que volverá al fin del mundo para determinar el destino eterno de todos los hombres que han vivido.
Mateo 25:31-32 Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.

En las palabras de C.S. Lewis:
“Estoy tratando de prevenir que alguien diga las necedades que la gente dice de Él: ‘Yo estoy listo a aceptar que Jesús era un gran maestro moral, pero no acepto su autoproclamación como Dios.’ Eso es lo que no debemos decir. Un hombre que es meramente un hombre, y dice las cosas que Jesús dijo, no sería un gran maestro moral, sería en cambio, un lunático en el mismo nivel, que el hombre que dice cosas absurdas e incomprensibles. Tú debes elegir: Este hombre era, y es, el Hijo de Dios, o es un loco o algo peor. Tú, puedes rechazarlo porque es un incongruente, o tú puedes escupirle y matarlo como si fuera un demonio, o puedes caerte de rodillas y llamarlo Señor y Dios, pero no lo tratemos sólo como un gran maestro humano, pues no nos ha dejado esa alternativa. Él no intentó que la hubiera.”

of Lake Road Chapel
Kirksville, Missouri