¿Estoy Condenado si soy Rudo a mi Esposa?

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Supón que un cristiano verdadero muere luego de cometer un pecado y nunca puede confesarlo; ¿iría al cielo o al infierno? La respuesta es: iría al cielo y no al infierno. Sin embargo, a esto algunos dicen, “¿entonces podemos pecar para que la gracia abunde?” Pero Pablo es firme en que el verdadero cristiano no puede continuar en el pecado porque, como nueva creación en Cristo, ya peca más de lo que quiere.


Supón que me levanto esta mañana y soy un poco antipático y rudo con esposa, y en realidad ni pienso en ello. Y me voy al trabajo, y caigo en cuenta: eso fue pecado. No fue intencional, pero fue pecado. La Biblia habla sobre eso, ¿sabes? El pecar sin intención. Tal cosa existe. Mucho de eso. Y te percatas que fue pecado. Y llamo a mi esposa y le pido perdón. O cuando la veo, le pido perdón. Pido a Dios que me perdone. Ahora, cometí un pecado y tal vez pasaron dos o tres horas antes de percatarme… ¿qué tal si hubiese muerto entre eso? ¿Hubiese ido al cielo o al infierno? Alguien asintió. Si asintes, eso no contesta mi pregunta. Irías al cielo. ¿Te das cuenta lo que significa? Significa que durante el tiempo en que cometiste ese pecado hasta el tiempo en que te percataste de él y lo confesaste; durante todo ese tiempo permaneciste en un estado justificado. Ese pecado no te fue imputado. No estuvo en tu cuenta. Ahora, supón que yo sabía. Supón que yo fue antipático a mi esposa y yo supe que lo fui. Fue un pecado conocido. Salgo por la puerta, la cierro un poco muy fuerte. Y me voy enfurecido al trabajo. Sé que ninguno de ustedes jamás ha experimentado eso como maridos. Y toda la mañana te molesta y te molesta; sabes que estuvo mal. Y llamas a tu esposa y le pides perdón y pides perdón a Dios. Ahora, eso fue un pecado conocido. Supón que hubieses muerto entre el tiempo en que lo cometiste y el tiempo en que lo confesaste. ¿A dónde irías? Espero que digas que irías al cielo. Irías al cielo. Ahora piensa en lo que significa. Sus pecados y sus iniquidades no recordaré más. Los borré. Ya no están. Eso es increíble. Los judíos ven eso y dicen: si eso es verdad, entonces pequemos para que abunde la gracia. Y si eso es lo que ocurre en tu corazón – Vemos, los fariseos dijeron: bueno, eso dará licencia para pecar. ¿Sabes por qué? Porque los fariseos leen la Biblia porque lo tienen que hacer, y van a la iglesia por que lo tienen que hacer, y odian estar alrededor de cristianos, pero tienen que hacerlo. ¿Ves la diferencia? ¿Por qué me molestó toda la mañana? Porque soy un hijo de Dios. Y permanezco hijo de Dios. Dices, “pero tal vez eso dará licencia para pecar.” Si eres un cristiano verdadero, ya pecas más de lo que quieres. ¿No es cierto? Porque Dios dice, cuando sus pecados y sus iniquidades no recordaré más, Él dice, “escribiré mis leyes en sus corazones.” Y pone algo dentro de ti que quiere ser como Él. Esa es la diferencia entre la religión y el ser cristiano. Ahora, la carne gravita todo el tiempo hacia la maldad. Eso no es quien eres en realidad como hijo de Dios. Es parte de lo que eres, pero no es la verdad más profunda de ti. La verdad más profunda es: Tu quieres al Señor. Él te hizo nuevo en lo más dentro de tu ser. Entonces, el cristiano ya no está más bajo condenación.