El Cielo Es Donde Se Encuentra Cristo

Con frecuencia la Biblia describe el Cielo no como “el Cielo,” sino el lugar donde está Cristo. Cuando piensas en el Cielo, ¿piensas en estar con Cristo? “Si yo fuera al Cielo y encontrara que Cristo no estaba ahí, me iría de una vez; porque el Cielo sin Cristo sería un infierno para mí”. – Thomas Goodwin


Pablo dice: “teniendo el deseo de partir y estar en el Cielo…” No, no dice eso. “Teniendo el deseo de partir y estar con Cristo”. Eso es lo que esperaba. Entonces cuando menciona todas estas cosas sobre nuestras livianas aflicciones y todo, está pensando en Cristo. : Preferimos más bien estar ausentes del cuerpo y habitar en el Cielo…” No, “ausentes del cuerpo, y habitar con el Señor”. “Padre, quiero que también estén los que me has dado que estén en el Cielo…” “Que estén CONMIGO donde yo estoy para que vean Mi gloria”. “En la casa de mi Padre hay muchas moradas. Si no fuera así, os lo hubiera dicho. Porque voy a preparar un lugar para vosotros, y si voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré al Cielo…” No, “Os tomaré conmigo”. Esteban mientras está muriendo: “Voy al Cielo”. No. “Señor Jesús, recibe mi espíritu”. Para el cristiano, la muerte no es ir al Cielo. Para el cristiano, la muerte es ir a estar con el Señor. La Novia no mira su vestimenta, sino el rostro de su querido Novio. No fijaré mi mirada en la gloria, sino en el rostro de mi Rey. No en la corona que Él da, sino en Su mano clavada. El Cordero es toda la gloria en la tierra de Emanuel. Payson, eso que escribió: “El Hijo de justicia (Cristo) poquito a poco ha estado acercándose, apareciendo más grande y brillante mientras se acerca Él. Ahora Él llena todo el hemisferio derramando un diluvio de gloria”. Ese es el Cielo. La gente dice: “Cuando vea a Jesús, voy a preguntarle esto y aquello”. Lo dudo. Juan, quien reposó en el seno del Señor, él dijo: “Cuando lo vi, caí a Sus pies como hombre muerto. El Rey ahí en Su hermosura sin vela se ve. Un viaje que merece la pena, aun si hay siete muertes que morir. ¿No es cierto? Supongamos que tuvieras que morir siete veces. Un viaje que merece la pena. Valdrá la pena cuando veamos a Jesús. Las pruebas de la vida parecerán tan pequeñas cuando veamos a Cristo. Un destello de Su querido rostro, toda tristeza se borrará. Así que, corre la carrera con alegría hasta que veamos a Cristo. El Cordero es toda la gloria en la tierra de Emanuel. Y el Cielo es estar con Él donde Él está.